El especialista me explicó el trabajo que sería necesario y las revisiones posteriores. Preparó indicaciones para la casa y para mantener a Bruno apartado durante el tratamiento.
Yo anoté todo.
Por primera vez en días, hice una cosa a la vez.
El sillón requería una decisión.
Lo revisaron con cuidado. Entre su estado, las grietas y el alcance del problema, terminé aceptando retirarlo de manera controlada.
Cuando pronuncié el sí, sentí que estaba traicionando a mi papá.