La niña de 8 años esperó casi 2 horas bajo la lluvia para devolverle la cartera a un millonario. Cuando él quiso recompensarla, ella dijo algo que lo dejó sin palabras.

El calentador fallaba.

Había arroz, frijoles y 3 latas acomodadas sobre una repisa.

En el refrigerador vi un aviso de corte de luz.

Sobre la mesa había otro papel.

Notificación de renta vencida.

Faltaban 4

semanas para que iniciaran el procedimiento de desalojo.

Marisol vio dónde estaba mirando.

–No necesito dinero.

Ni siquiera había ofrecido todavía.

–Solo iba a preguntar por su entrevista.

Soltó una risa sin humor.

–Otra empresa de limpieza. Turno nocturno.

Renata se fue a cambiar.

Marisol puso café.

Entonces me contó que durante 8 años había sido supervisora de cuadrilla.

La empresa había reducido personal, pero mantenido las mismas metas.

Después empezaron a exigir que las trabajadoras reportaran jornadas de 8 horas aunque muchas trabajaban 10 o 11.

–Querían que firmara

las hojas.

–¿Y no lo hizo?

–La primera vez dije que había un error. La segunda entendí que no era un error.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *