Pero Marisol no hizo ninguna de las 2 cosas.
Documentó la anomalía.
La envió al canal correcto.
Y regresó a su casa a preparar la cena de su hija.
La audiencia interna duró casi 3
horas.
Esteban estaba sentado frente a ella.
Cuando le preguntaron si deseaba añadir algo sobre él, Marisol pudo destruirlo.
No lo hizo.
–Quiero pedir 2 cosas.
Todos guardaron silencio.
–Primero, que revisen las horas de todas las cuadrillas, no solamente las mías.
Una consejera levantó la cabeza.
–¿De cuánto tiempo estamos hablando?
–3 años.
–Eso podría implicar cientos de empleados.
–Precisamente.
Marisol continuó.
–Segundo, quiero que las cuotas y los horarios puedan ser revisados por alguien externo. Si una persona se niega a firmar algo incorrecto, debería tener una audiencia.
No desaparecer del calendario hasta que renuncie.
Esteban fue despedido por causa justificada.
El expediente se entregó a los abogados externos.
Pero eso fue solo el principio.