Ella se sentó en la cocina, todavía envuelta en mi chamarra.
Cuando coloqué el plato delante de ella, no empezó a comer.
—¿Qué pasa? —pregunté.
—¿Puedo comer aquí?
Miré las cuatro sillas de la mesa.
—Claro. ¿Dónde más ibas a comer?
Valeria
Ella se sentó en la cocina, todavía envuelta en mi chamarra.
Cuando coloqué el plato delante de ella, no empezó a comer.
—¿Qué pasa? —pregunté.
—¿Puedo comer aquí?
Miré las cuatro sillas de la mesa.
—Claro. ¿Dónde más ibas a comer?
Valeria