rostro de Blackwood se ensombreció.
—Suéltenlo.
Las cuerdas cayeron al suelo.
Elijah comenzó a caminar hacia el pantano.
No corrió.
No parecía tener miedo.
Al llegar al límite del bosque, se volvió y levantó un dedo en dirección al coronel.
Después desapareció entre los árboles.
Veinte minutos más tarde, Elijah llegó a una pequeña isla rodeada de aguas oscuras.
Se arrodilló bajo un enorme ciprés.
Allí, escondida bajo una capa de tierra suelta, estaba la caja de madera.
En su interior había fósforos secos, municiones, un mapa doblado y una pequeña llave de latón.
Pero el objeto más importante era una nota escrita a mano.
«El paso del este está abierto. Los niños deben salir primero. No confíes en el hombre del reloj de plata».
Elijah la leyó dos veces.
Su expresión cambió.
Aquella advertencia era completamente inesperada.
Solo cinco personas conocían el plan de escape completo.
Y una de
EL GIGANTE AFRICANO QUE SOLTARON EN UN PANTANO DE LUISIANA EN 1869: DESPUÉS, LOS CAZADORES COMENZARON A MORIR UNO POR UNO… -mduee