Los sensores de posición situados en el cuello envían señales confusas al sistema de equilibrio.
Doña Marta describió así cómo se sentía: “Es como si tuviera un ladrillo dentro de la cabeza”.
Pasaba más de 6 horas al día en el mismo sillón, con el cuello hacia adelante.
¿Qué hacer?
Cada 30-40 minutos, levántese durante al menos 2 minutos.
Echa los hombros hacia