Compartir imágenes de menores requiere especial responsabilidad. Antes de difundir una fotografía, es conveniente comprobar su procedencia, respetar la privacidad de la familia y evitar atribuir al niño enfermedades, condiciones médicas o circunstancias que no han sido confirmadas.
Una imagen puede llamar la atención sin que sea necesario convertirla en motivo de burla o exageración.
¿Qué deberían hacer los padres si observan algo parecido?
Si los padres observan una cantidad de vello facial que les parece inusual, lo adecuado es comentarlo con el pediatra. El profesional podrá examinar al bebé, preguntar por sus antecedentes y decidir si la característica observada necesita seguimiento.
No es posible establecer un diagnóstico a través de una fotografía compartida en redes sociales. Tampoco se debe intentar eliminar el vello de un recién nacido mediante productos cosméticos, cremas depilatorias u otros métodos sin indicación médica.