Este dato resulta interesante desde el punto de vista nutricional, pero es importante interpretar correctamente sus implicaciones. Los resultados obtenidos en células o en tubos de ensayo no demuestran automáticamente que una infusión produzca los mismos efectos en el organismo humano.
Por tanto, la salvia puede formar parte de una alimentación variada, pero no debe presentarse como una solución para evitar el envejecimiento, eliminar toxinas o prevenir enfermedades por sí sola.
3. Puede favorecer el bienestar digestivo
En la medicina tradicional, la salvia se ha utilizado después de las comidas para aliviar ciertas molestias digestivas leves, como la sensación de pesadez.
Su uso como hierba aromática también permite aportar sabor a los alimentos sin depender exclusivamente de la sal.
No obstante, faltan pruebas clínicas sólidas para afirmar que la infusión de salvia trate problemas como la gastritis, el reflujo, el síndrome del intestino irritable o las enfermedades del hígado.