Hannah conservaba la tarjeta de Luke enmarcada en su mesita de noche, donde podía verla cada mañana.
Una tarde, me quedé de pie en el pasillo frente a las fotos de Luke, con la mano apoyada en la pared.
Hannah conservaba la tarjeta de Luke enmarcada en su mesita de noche, donde podía verla cada mañana.
Una tarde, me quedé de pie en el pasillo frente a las fotos de Luke, con la mano apoyada en la pared.