Hay cosas que antes hacía sin pensar y que ahora requieren más esfuerzo.
Pero cuando sonríe, todavía reconozco a la mujer que me tomó de la mano cuando yo era pequeño.
La misma mujer.
El mismo amor.
Solo que ahora soy yo quien quiere cuidar de ella.
Y entonces decidí hacer algo.
No quería regalarle solamente flores.
No quería comprarle algo que terminaría guardado en un armario.
Quería darle algo que pudiera conservar.
Así que preparé una pequeña sorpresa.
Pero para hacerlo necesitaba hablar con personas que habían conocido a Grace durante diferentes etapas de su vida.
Y lo que descubrí mientras buscaba aquellas historias me hizo comprender que conocía a mi madre mucho menos de lo que pensaba.