Al principio pensé que mamá debía de haber entendido mal algo.
Pero cuando corrí a su casa, encontré a papá junto a la puerta, con una maleta preparada.
—Papá, ¿es verdad?
No pudo mirarme a los ojos.
—Lo siento, cariño.
Al principio pensé que mamá debía de haber entendido mal algo.
Pero cuando corrí a su casa, encontré a papá junto a la puerta, con una maleta preparada.
—Papá, ¿es verdad?
No pudo mirarme a los ojos.
—Lo siento, cariño.