Mi hija dijo que le dolía la espalda: el kara secreto que no se atrevía a contar

espectaculares.

Ese instante cotidiano significa mucho para Marcos. La seguridad empieza a construirse con respuestas previsibles: un error no se convierte en amenaza, una pregunta no se convierte en interrogatorio y un sentimiento no se convierte en culpa. En esta etapa, Marcos entiende que la confianza de Lucía se reconstruye con actos coherentes y no con promesas espectaculares.

Marcos también debe enfrentarse a su propia culpa. Se pregunta qué señales pudo haber pasado por alto, pero comprende que castigarse a sí mismo no ayuda a Lucía y que lo importante

es actuar responsablemente desde ahora. En esta etapa, Marcos entiende que la confianza de Lucía se reconstruye con actos coherentes y no con promesas espectaculares.

Lucía practica frases sencillas: «No quiero», «Necesito parar», «Quiero hablar con papá» o «Quiero hablar con otra persona». Para Marcos, esas frases son señales de que su hija recupera confianza ensu propia voz. En esta etapa, Marcos entiende que la confianza de Lucía se reconstruye con actos coherentes y no con promesas espectaculares.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *