Durante la semana 1, Marcos observa otro cambio pequeño pero importante. Lucía prepara la mochila sin comprobar varias veces dónde está su padre. Hablan de clase, de sus amigas y del fin de semana. Esas conversaciones corrientes importan porque su infancia no puede quedar reducida a una noche difícil, a consultas
o a documentos.
Durante la semana 2, Marcos observa otro cambio pequeño pero importante. Lucía prepara la mochila sin comprobar varias veces dónde está su padre. Hablan de clase, de sus amigas y del fin de semana. Esas conversaciones corrientes importan porque su infancia no puede quedar reducida a una noche difícil, arecupera confianza en su propia voz. En esta etapa, Marcos entiende que la confianza de Lucía se reconstruye con actos coherentes y no con promesas espectaculares.
No existe un momento mágico en el que todo vuelva a ser
como antes. Hay semanas tranquilas, días difíciles y muchas horas normales. Precisamente esa normalidad acaba siendo una parte esencial de la recuperación. En esta etapa, Marcos entiende que la confianza de Lucía se reconstruye con actos coherentes y no con promesas espectaculares.