Y he comprendido algo.
A veces estamos tan ocupados con nuestros propios problemas que no vemos los enormes sacrificios que hacen en silencio las personas más cercanas a nosotros.
No esperes hasta que tu madre anciana acepte marcharse de tu casa en silencio para preguntarle por fin cómo se siente realmente.
Porque a veces, la persona que consideramos la mayor carga de nuestra familia es, en realidad, la que tiene el corazón más grande. ❤️