Humillada por su ropa sencilla, la tripulación bajó a la CEO del avión para cederle su asiento a un pasajero influyente, sin imaginar con quién se metían. Con una frialdad aterradora, ella pisó la pista y ordenó la retirada inmediata de 5,000 millones de dólares en financiamiento de su fondo de inversión, provocando un colapso financiero que dejó a la aerolínea al borde de la quiebra antes de que el vuelo pudiera despegar.