Esta foto… es cruda, honesta y un poco aterradora, lo sé. Así es como me veo ahora, por fuera, después de tanta lucha. Un poco hinchada, con marcas moradas que cuentan historias de tratamientos intensos, y este cansancio que parece haberse convertido en mi compañero. ¿Y este pulgar hacia arriba?

 

Espero que mañana sea un buen día.

Espero que mi cuerpo siga luchando.

Espero despertar y tener otra oportunidad de vivir, de sanar, de

volverme más fuerte que antes.

 

 

Si estás leyendo esto, tómate un segundo.

Envíame una bendición, un deseo, un poco de fuerza.

 

 

Quizás mañana, ese pulgar hacia arriba ya no sea una mentira.

Quizás se convierta en algo real.

Quizás sea la señal de alguien que ha superado una batalla más.

 

Y si eso sucede…

prometo aferrarme a ese momento con todo mi corazón.

 

Gracias por estar aquí conmigo esta noche.

Gracias por darme una razón para creer que no estoy solo.

 

 

💙

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