“Quiero que retiren de la casa todo aquello que papá marcó específicamente para mí. Quiero todos los documentos relacionados con la oferta del promotor. Quiero las llaves de la cerca trasera. Quiero una confirmación por escrito de los tres de que el terreno trasero
El día que repartieron la herencia de mi padre, mi hermano se quedó con la casa, mi hermana con la camioneta y mi madre les entregó las libretas de ahorro y las pulseras de oro como si yo ni siquiera estuviera presente. Cuando llegó mi turno, lo único que quedaba era un armario rojo destartalado, con las esquinas desconchadas y sostenido por un ladrillo. Mi cuñada se rió entre dientes. Me levanté, toqué la madera rota y dije: «Me lo quedo».