– Podrías habérmelo dicho.
“Pensé que lo hizo”.
– Sí -dije-. “Esta tarde. Cuando llamé para preguntar por el vino. Tres semanas después me dijiste que viniera al mediodía”.
Adam suspiró. Un largo y pesado suspiro que
– Podrías habérmelo dicho.
“Pensé que lo hizo”.
– Sí -dije-. “Esta tarde. Cuando llamé para preguntar por el vino. Tres semanas después me dijiste que viniera al mediodía”.
Adam suspiró. Un largo y pesado suspiro que