El grado de cocción también influye en la textura, el sabor y la seguridad del alimento.
Por eso existen diferentes puntos de cocción.
🟡 Huevo pasado por agua
En este punto, la clara puede estar parcialmente cocida mientras la yema permanece líquida.
Es una preparación apreciada por quienes disfrutan de una textura cremosa, pero la parte líquida implica un mayor riesgo microbiológico que un huevo completamente cocido.
🟠 Huevo mollet
La clara está completamente cocida y la yema permanece suave y cremosa.
Es uno de los puntos preferidos en muchas cocinas porque combina una clara firme con una yema de textura agradable.
Sin embargo, desde el punto de vista de seguridad, sigue siendo preferible una cocción completa.
🟠 Huevo escalfado
El huevo se cocina sin cáscara directamente en agua caliente. Cuando está listo, la clara queda firme mientras la yema puede permanecer líquida.