El Secreto del Convento

Miró a la madre superiora. —El pacto se rompió.
Y debajo de sus pies, el latido se hizo más fuerte. Más rápido. Como si algo estuviera despertando.
Porque a veces, los milagros no son lo que parecen. Y a veces, lo que yace enterrado durante siglos… No quiere seguir durmiendo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *